El Gobierno nacional avanzó en el blindaje del cronograma legislativo en el Senado con el objetivo de aprobar la ley de reforma laboral durante la primera quincena de febrero, en una estrategia política que combina negociación técnica, contactos reservados con la oposición dialoguista y la convocatoria a sesiones extraordinarias. Consumada la primera mitad de enero, y en paralelo a la agenda territorial del ministro del Interior, Diego Santilli, el oficialismo en la Cámara alta fijó fechas tentativas para llevar el proyecto al recinto entre el martes 10 y el jueves 12 de febrero. La actual jefa del bloque libertario controla un interbloque de 21 senadores, pero para habilitar el tratamiento en sesión se requieren al menos 37 voluntades, lo que obliga al oficialismo a buscar respaldos en otros espacios. En ese esquema, La Libertad Avanza apunta principalmente a la Unión Cívica Radical, que cuenta con diez bancas, al PRO, reducido a tres senadores, y a bloques provinciales que no siempre responden de manera lineal a sus gobernadores. En contraste, el kirchnerismo mantiene por ahora una actitud de silencio y distancia del debate, una postura que genera incomodidad incluso dentro de otros espacios peronistas con representación en el Senado. A partir del lunes 26 de enero, Bullrich iniciará una ronda de reuniones presenciales con senadores de la oposición dialoguista, en un intento por consolidar los apoyos necesarios antes de llevar el proyecto al recinto. El prosecretario de Coordinación Operativa de la Cámara alta, Manuel Ignacio Chavarría, fue designado recientemente como autoridad de la Entidad Binacional Yacyretá, pero solicitó una licencia sin goce de sueldo en lugar de presentar su renuncia.
El Gobierno de Argentina busca blindar la reforma laboral en el Senado
El Gobierno de Argentina, liderado por el presidente Javier Milei, avanza en una estrategia para aprobar la controvertida reforma laboral en el Senado. Una comisión liderada por Patricia Bullrich comenzará su trabajo para unificar propuestas de la oposición y los sindicatos y alcanzar un consenso político en las próximas dos semanas.